La patria está en peligro ¿Que hacer?
La sociedad argentina vive un ataque despiadado a su tradicional modo de vida ¿Que podemos hacer al respecto?
Por Emanuel Riff Bonino.
En medio de una cada vez más aguda crisis económica, el ciudadano de a pie se disputa entre atender lo urgente y lo importante.
En la tierra del asado, el consumo de carne cae estrepitosamente producto de la debacle económica, mientras “activistas veganos” recorren los medios masivos de adoctrinamiento.
Mientras el Estado hace de la ideología de género su dogma oficial, la producción “artística”, como telenovelas, obras de teatro, canciones, libros, etc. que son promovidas, sobre todo entre los más jóvenes, no son más que un panfleto del lobby LGBTIQ y abortista. Poligamia, travestismo, fornicación, infidelidad, etc. son temas presentados como ejemplos de vida.
En medio de una cada vez más aguda crisis económica, el ciudadano de a pie se disputa entre atender lo urgente y lo importante.
En la tierra del asado, el consumo de carne cae estrepitosamente producto de la debacle económica, mientras “activistas veganos” recorren los medios masivos de adoctrinamiento.
Mientras el Estado hace de la ideología de género su dogma oficial, la producción “artística”, como telenovelas, obras de teatro, canciones, libros, etc. que son promovidas, sobre todo entre los más jóvenes, no son más que un panfleto del lobby LGBTIQ y abortista. Poligamia, travestismo, fornicación, infidelidad, etc. son temas presentados como ejemplos de vida.
Aparentemente no habría nada en la idiosincrasia argentina que no deba ser aborrecido, condenado y destruido. Es evidente que aquello que el papa Pío XXI llamó "el imperialismo internacional del dinero" se volcó a destruir la identidad de las naciones.
La concepción de la nación como una cosa eterna.
"La nación es una realidad viviente que deseamos inmortal, continua a través del mismo proceso de la continuidad familiar. Eternizar la nación es defender, aumentar y transmitir a las futuras generaciones el legado recibido de nuestros ancestros" Diría Charles Maurras.
¿Cómo transmitir dicho legado si nuestra voz se pierde ante la gran maquinaria institucional e informativa copada por el relativismo? Es bien sabido que no sólo la producción artística se volvió propaganda LGBTIQ, sino también los programas académicos, tanto a nivel inicial, medio o superior.
Disputar una y cada una de las posiciones atacadas es fundamental. Desde la prédica individual, de hombre a hombre, la lucha por llegar a los centros de estudiantes, agrupaciones de artistas e incluso la lucha por el poder del Estado.
Es importante tomar conciencia de que no estamos ante una "moda pasajera." No ha habido leyes, penas, cupos, ministerios, pauta pública, financiación privada millonaria, etc. asociada a ninguna tribu urbana. El lobby LGBTIQ es el nuevo dogma de la casta política y no va a perseguir sólo a quienes lo enfrenten, también a quienes son indiferentes y no se arrodillan ante él.
Los viejos líderes y dirigentes de partidos políticos históricos parecen estar burlándose de la mayoría, queriendo imponerle una nueva realidad, un nuevo orden, a veces de manera activa, a veces con silencios cómplices. Quizá sea tiempo de nuevos líderes. Pero no podemos sentarnos a esperar que alguien más haga algo para ponernos en marcha.
Debemos buscar, no en el simple pasado, sino en la tradición de nuestro pueblo, para defenderla, aumentarla y transmitirla en cada espacio de interacción social; este es el único antídoto a este virus moral con el que nos quieren inocular.
Cada uno de nosotros debe convertirse en un militante del bien, la verdad y la belleza y dar batalla en cada oportunidad que se nos presente. No podemos esperar que un partido que nos represente gane las elecciones para que las cosas empiecen a cambiar. Dejemos el "alguien haga algo" para los tibios, para los débiles de corazón y pongamos manos a la obra. ¡La Patria nos necesita!
La concepción de la nación como una cosa eterna.
"La nación es una realidad viviente que deseamos inmortal, continua a través del mismo proceso de la continuidad familiar. Eternizar la nación es defender, aumentar y transmitir a las futuras generaciones el legado recibido de nuestros ancestros" Diría Charles Maurras.
¿Cómo transmitir dicho legado si nuestra voz se pierde ante la gran maquinaria institucional e informativa copada por el relativismo? Es bien sabido que no sólo la producción artística se volvió propaganda LGBTIQ, sino también los programas académicos, tanto a nivel inicial, medio o superior.
Disputar una y cada una de las posiciones atacadas es fundamental. Desde la prédica individual, de hombre a hombre, la lucha por llegar a los centros de estudiantes, agrupaciones de artistas e incluso la lucha por el poder del Estado.
Es importante tomar conciencia de que no estamos ante una "moda pasajera." No ha habido leyes, penas, cupos, ministerios, pauta pública, financiación privada millonaria, etc. asociada a ninguna tribu urbana. El lobby LGBTIQ es el nuevo dogma de la casta política y no va a perseguir sólo a quienes lo enfrenten, también a quienes son indiferentes y no se arrodillan ante él.
Diputadas a favor del
aborto. Mónica Macha (FPV), Brenda Austín (UCR), Victoria Donda (Libres del Sur) y Romina del Plá (PO) Foto:www.primerplanoonline.com
Los viejos líderes y dirigentes de partidos políticos históricos parecen estar burlándose de la mayoría, queriendo imponerle una nueva realidad, un nuevo orden, a veces de manera activa, a veces con silencios cómplices. Quizá sea tiempo de nuevos líderes. Pero no podemos sentarnos a esperar que alguien más haga algo para ponernos en marcha.
Debemos buscar, no en el simple pasado, sino en la tradición de nuestro pueblo, para defenderla, aumentarla y transmitirla en cada espacio de interacción social; este es el único antídoto a este virus moral con el que nos quieren inocular.
Cada uno de nosotros debe convertirse en un militante del bien, la verdad y la belleza y dar batalla en cada oportunidad que se nos presente. No podemos esperar que un partido que nos represente gane las elecciones para que las cosas empiecen a cambiar. Dejemos el "alguien haga algo" para los tibios, para los débiles de corazón y pongamos manos a la obra. ¡La Patria nos necesita!



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